Ubicado en el Parque Nacional de Banff, el hotel entiende que su entorno es su mayor activo. Por eso, sus iniciativas se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y buscan minimizar el impacto sobre este ecosistema único.
Uno de sus pilares es la reducción del desperdicio de alimentos. A través de una filosofía de aprovechamiento total, el hotel reutiliza cada ingrediente: desde recortes de carne transformados en hamburguesas o caldos, hasta cáscaras de cítricos convertidas en jarabes. Gracias al sistema Orbisk, lograron reducir el desperdicio en un 55 % desde 2023, con el objetivo de alcanzar el 60 % en 2030.

En paralelo, la cocina sostenible gana protagonismo. El chef ejecutivo trabaja con proveedores locales para que el 75 % de los productos provengan de Canadá, mientras que un 42 % de los platos ya son de origen vegetal. Además, cultivan microvegetales e hierbas en sus propios invernaderos y priorizan insumos orgánicos y de comercio justo.
El compromiso se extiende al consumo responsable. A través del programa Banff Borrows, impulsan el uso de tazas reutilizables para reducir los residuos de un solo uso, que representaban casi el 18 % de la basura en espacios públicos.
En cuanto al agua —uno de los recursos más valiosos del parque—, el hotel implementó medidas clave: griferías de bajo caudal, campañas de concientización y, especialmente, la transformación de su campo de golf. Allí, la incorporación de vegetación autóctona permitió eliminar 115 aspersores y ahorrar 13 millones de litros de agua al año.

También reciclan productos de higiene a través de organizaciones internacionales, extendiendo el impacto más allá de sus instalaciones.
Estas acciones le valieron reconocimientos como la certificación ecológica de cinco estrellas de Green Key Global y premios por liderazgo ambiental en el destino.
En un lugar donde la naturaleza lo es todo, el lujo ya no se mide solo en servicios, sino en responsabilidad. Y el Fairmont Banff Springs demuestra que ambas cosas pueden convivir.
En la próxima nota: fantasmas y leyendas del Fairmont.





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