Buenos Aires se suma formalmente a la tendencia global del Flex Living de la mano de ADN Developers, que encabeza el proyecto Dome Suites & Residence en la esquina de Paraguay y Humboldt, en el corazón de Palermo Hollywood. La propuesta introduce un formato híbrido que cruza el mundo residencial con la hotelería, permitiendo que inversores particulares adquieran unidades funcionales y obtengan una renta de alojamiento gestionada bajo los estándares internacionales de Wyndham Hotels & Resorts y la operadora Felicità (la división de hospitalidad de Waves).
Durante una presentación exclusiva para la prensa, de la cual participó Vida de Hotel, los desarrolladores y socios estratégicos detallaron los ejes centrales de este nuevo hito para el Real Estate y la industria de la hospitalidad local.

¿De qué se trata el Flex Living?
A diferencia de un condo-hotel tradicional o de un alquiler temporario convencional, el Flex Living ofrece una categoría versátil que combina estadías cortas, medianas y prolongadas con el nivel de servicio y equipamiento de un hotel. Este modelo responde a un nuevo perfil de consumidor -como los nómades digitales- que busca mayor independencia, flexibilidad en los horarios y amenidades completas, incorporando unidades con cocina equipada, vajilla y heladera sin la rigidez de los servicios hoteleros tradicionales como el desayuno obligatorio.

El desarrollo contará con 226 unidades funcionales distribuidas en tres tipologías (estándar, senior y deluxe), complementadas con amenidades de alta gama: front desk con control de acceso 24/7, rooftop, dos piscinas, solárium, gimnasio, parking comercial y espacios gastronómicos. Dome Suites & Residence se convierte en el primer edificio de este tipo en la Ciudad de Buenos Aires operado bajo los estándares y la marca de una cadena hotelera internacional, diferenciándose de los edificios residenciales tradicionales con mezcla de alquileres temporarios informales.

Cómo funciona y qué ganan los dueños de las suites
Desde su concepción original, el proyecto fue ideado bajo el espíritu de suites orientadas a la hotelería, lo que facilitó la búsqueda de operadores estratégicos que hoy cristalizan esta alianza. Una de las grandes ventajas del modelo es que no requiere la adhesión del 100 % del edificio. A diferencia de las exigencias históricas donde una sola negativa bloqueaba el esquema, aquí los propietarios pueden optar libremente por ingresar sus unidades al pool de operación hotelera o utilizarlas de manera particular.

El rol del inversor: quien adquirió su unidad de manera estándar (el proyecto ya comercializó cerca del 65% de sus metros) podrá sumarla al pool hotelero para delegar la gestión completa en Felicità y Wyndham, recibiendo una renta trimestral respaldada por informes detallados.
Financiación del equipamiento: dado que las unidades se adquirieron originalmente vacías, un año antes de la entrega de posesión -prevista para el primer trimestre de 2028- se presentará el diseño y costo del mobiliario obligatorio para garantizar la estandarización hotelera, ofreciendo a los compradores la facilidad de abonarlo en 10 cuotas.
Mayor rentabilidad: operar bajo este sistema de hotelería profesional permite alcanzar una tarifa superior -estimada entre un 30 % y un 50 % más alta que la de un alquiler temporario tradicional en plataformas como Airbnb-, reduciendo los riesgos de vacancia gracias a la multiplicidad de canales corporativos y turísticos.
Beneficios para propietarios: los inversores contarán con el estatus Platinum dentro del programa de lealtad Wyndham Rewards (con más de 126 millones de miembros en el mundo) y recibirán vouchers anuales para uso personal o para regalar a familiares y amigos, garantizando ingresos constantes sin perder la flexibilidad de un «pie a tierra» en Buenos Aires.

El respaldo de las marcas
El éxito operativo descansa en una estructura de doble capa. Por un lado, Wyndham Hotels & Resorts -la compañía de franquicias hoteleras más grande del mundo, con más de 8.400 hoteles a nivel global y más de 60 en la Argentinaaporta la marca, la distribución internacional y su masivo canal de ventas y tecnología. Por el otro, Felicità (marca residencial de Waves, con más de 250.000 m² administrados bajo normas ISO 9001) se encarga de la gestión diaria del edificio: equipo de hospitalidad en sitio, limpieza, mantenimiento, recepción y gerenciamiento de la experiencia de los usuarios.

“Nuestra experiencia operando los edificios corporativos más exigentes, sumada a la alianza con Wyndham, nos habilita a llevar la hospitalidad al mundo residencial. Trabajamos como partners de desarrolladores que quieren ir más allá del metro cuadrado: ellos construyen el activo y nosotros le damos vida con servicios, operación diaria y la fuerza de distribución de una de las cadenas más grandes del mundo”, explicó Marcos Villanueva, cofundador y CEO de Waves.
Por su parte, Tomás Marchand, director comercial de ADN Developers, destacó el espíritu innovador del proyecto: “Con Dome Suites & Residence decidimos elevar nuestra propuesta de valor para empezar a diseñar experiencias de vivienda as-a-service. La alianza con Felicità nos permite profesionalizar la renta y competir en los mismos canales que los grandes hoteles del mundo”.
Con un precio promedio de venta en pozo que ronda los U$S 4.200 por metro cuadrado y una inversión total estimada en U$S 30.000.000, el complejo promete redefinir las reglas del juego para los inversores que buscan maximizar la rentabilidad de sus inmuebles en Buenos Aires.

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