El Sofitel New York ha sido renovado manteniendo su estilo sofisticado. Ubicado en el vibrante corazón de la Gran Manzana, refleja la visión de la marca para una nueva era de lujo francés contemporáneo. El amplio rediseño se inspira en la herencia Art Déco con una sorprendente combinación de elegancia moderna y detalles clásicos parisinos, que crean un ambiente glamoroso y acogedor.
Los huéspedes son recibidos con un cálido “Bonjour” al ingresar al gran foyer de la Calle 44. Aquí, la interpretación del estilo Art Decó marca la pauta de la experiencia que les espera en el interior: el foyer tiene techo artesonado e iluminación integrada a juego con el piso de mármol y las paredes de un verde intenso que crean un ambiente de tranquila grandeza.

El vestíbulo ofrece un entorno sereno para el ritual nocturno de las velas, una ceremonia vespertina que se celebra en los hoteles Sofitel Global inspirada en la tradición parisina centenaria de iluminar las calles. Cada tarde, al ponerse el sol, las luces se atenúan y las velas iluminan con elegancia la zona, invitando sutilmente a los huéspedes a relajarse mientras el día da paso a la noche.
La firma de diseño HBA San Francisco creó una estética coherente en todos los espacios públicos, habitaciones y suites. Los 398 cuartos del Sofitel New York (346 estándar y 52 suites) han sido completamente rediseñadas con paneles de pared de inspiración francesa, mobiliario a medida, textiles e iluminación. Los interiores presentan suaves curvas y una cálida paleta de colores neutros inspirada en los tonos marfil y crema, equilibrados con el negro, creando un impactante contraste que hace referencia a las bellas artes de la década de 1930.

Los muebles laqueados en alto brillo, siguiendo la tradición de Émile-Jacques Ruhlmann y Eileen Gray, aportan un contraste refinado, mientras que los tejidos en tonos rojos dan vida a la paleta de colores neutros.
La cama es el centro de atención, con su panel tapizado enmarcado por un respaldo de madera rayada y lámparas colgantes esculturales de metal. Todas las habitaciones y suites cuentan con Sofitel My Bed, su experiencia de descanso exclusiva que incluye un colchón, un somier, un cubrecolchón, un edredón y una amplia selección de almohadas. Las habitaciones de las plantas superiores cuentan con ventanas desde el suelo hasta el techo que enmarcan las vistas del horizonte de Manhattan. Los amplios cuartos de baño de mármol cuentan con obras de arte modernistas sobre lienzo, duchas de efecto lluvia y artículos de baño de las lujosas marcas francesas Balmain y Diptyque.

Suites con vistas panorámicas y diseño refinado

Las 52 suites se encuentran en las plantas superiores y brindan vistas a la ciudad hasta con terraza y balcón. Combinan el confort de una vivienda con toques de diseño distintivos como iluminación teatral, carpintería a medida y obras de arte seleccionadas inspiradas en el arte francés y el patrimonio arquitectónico de Nueva York. Las amplias distribuciones incluyen zonas de estar independientes y minibar. Además incorporaron siete Suite Collection, de diseño atrevido que ofrecen espacios de una amplitud poco habitual en Manhattan.


La joya es el ático de la planta 28, con una superficie de 112 m2, con dormitorio principal, sala de estar con sofás esculturales y un comedor con capacidad para ocho personas en una elegante mesa Art Moderne de madera negra iluminada por una lámpara geométrica hecha a medida. El cuarto de baño combina mármoles contrastantes con detalles en bronce, y cuenta con una bañera circular independiente de mármol.


El nuevo corazón del hotel es Social 45 Bar & Bistro, un elegante espacio creado para disfrutar de comidas, cócteles y encuentros desde el mediodía hasta bien entrada la noche. El menú combina clásicos franceses con creaciones inspiradas en Nueva York, como el delicioso sándwich de queso fundido con caviar, junto con cócteles creativos y aperitivos sofisticados diseñados para compartir. El espacio transmite la elegancia de un salón privado francés, con arcos curvos de bronce que enmarcan la barra, lujosos bancos y sillones esculturales.

Los huéspedes pueden disfrutar de las actividades sociales por la tarde y por la noche, a las que se sumarán futuras incorporaciones, como una cafetería al aire libre que abrirá en la primavera de 2026. Las mañanas en Social 45 son excepcionales gracias a La Haute Croissanterie, el programa de repostería exclusivo de Sofitel que reinventa artísticamente el clásico croissant francés para convertirlo en una experiencia gourmet, combinando técnicas tradicionales con sabores locales.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde VDH - Vida de hotel

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo