Visité el Sheraton Asunción, un alojamiento que se destaca por estar ubicado en el Distrito Financiero de la ciudad, junto a los principales shoppings (los enormes Del Sol y Paseo La Galería). Y no es casualidad que esta zona se haya empezado a valorizar cuandoen 2004 se instaló este hotel, que llegó para cambiar completamente la fisonomía. Hoy es una zona plena de grandes casonas familaires. Y lo mejor es que recientemente fue remodelado (apenas hace seis meses), equipándolo con lo último en tecnología.


«De todos los Sheraton de la región, somos el el más el más pequeño -explica su General Manager, Luis Barboza-.Para nosotros eso fue una gran fortaleza porque, cuando se publicaron los nuevos estándares de la marca, fuimos los primeros que puedieron adaptarlos todos. Esto se debe a que tenemos una escala menor en cuanto a dimensiones y el proyecto de actualización se hizo muy viable. Nos escogieron para tener una remodelación y ser el primero de Sudamérica para hacerlo. Desde que llegas encuentras el concepto de una plaza pública, pues queremos convertirnos en los conectores de la comunidad. Así que el lobby dejó de ser frío para convertirse en un espacio comunitario. Incluimos una cafetería Juan Valdez, que nos aporta mucho valor localmente. Después está el food hall que incluye al bar velado, un sitio oculto que se abre en determinado momento del día, también está la cafetería & More, y en la parte gourmet que es el 8R y también tenemos El Copetín sobre la vereda de al entrada, que es un guiño con la cocina tradicional paraguaya que se puede ver en las esquinas de cada barrio».


Esta adaptación gastronómica hacia lo local se logró de la mano del chef argentino Juan José Britez, formoseño de nacimiento pero que realizó toda su formación en este cinco estrellas paraguayo. «Vine en el ’98 a Asunción para estudiar hotelería y turismo. Cuando llegó el momento de las pasantías, empecé a trabar en las cocinas de los hoteles. No sabía cocinar, pero era de buen comer y mis abuelas cocinaban muy bien. Tenía una abuela ucraniana que era una genia cocinando. Tengo ese recuerdo muy vivido de ella cocinando con mis tías y mi mamá. Así empecé a entrar a las cocinas, a aprender y me dí cuenta de que tenía mano para eso. En paralelo a la carrera tuve skate shop con un amigo y me dedicaba a la música. Hasta que llegamos a un punto de quiebre y un compañero de facultad me invitó a hacer las prácticas aquí. De eso hace 19 años ya. Vine a aprender desde cero y fue mi mejor escuela. Fui ascendiendo de posición, creciendo de a poco y a medida que eso ocurría, el hotel me dio la posibilidad de viajar, de conocer otras propiedades, algo que te enriquece muchísimo como profesional y como persona. Y llevo seis años como chef ejecutivo a cargo del Sheraton y también del ALoft que está al lado. La gastronomía de Paraguay sigue creciendo y nosotros, como cocineros, tenemos la tarea de de valorizarla, de reinventar un poco».

Probando las delicias

Y es verdad que la gastronomía se destaca aquí. En el desayuno (y en el resto de las opciones de comida) fusionan las recetas típicas locales con la representación de elementos internacionales que no pueden faltar en ningún hotel de categoría: Chipá Guazú y cocciones de cerdo muy sabrosas conviven con Tartar de salmón o postres hiper dulces de una manera muy armónica. Al disfrute a la hora de tomar los alimentos contribuye el personal muy atento que tienen. Además de los espacios mencionados, tienen una terraza espectacular junto a la pileta, perfecta para reuniones sociales, donde también se ofrecen cocteles y platos para acompañarlos. Allí las vistas de Asunción son un plus.

Y si bien cada carta es corta, contemplan variedad de preferencias y la van renovando cada dos meses aproximadamente, para adaptarse a la estacionalidad de la materia prima. El espacio que más llama la atención es El Copetín, puertas para afuera del establecimiento, en la vereda, que semeja esos típicos lugares chiquitos donde generalmente se hacen una o dos especialidades de comida muy típica paraguaya, del día y al paso. Pero lo sorprendente es que todos estos espacios gastronómicos conviven casi en el mismo ambiente.

«La idea es que te vayas acomodando a lo largo del día,y eso tiene que ver con el calor también, Tenemos un paso peatonal que nos une con el shopping, así que puedes pasar y quedarte, o hacer una pequeña reunión«, recalca el gerente. Además del desayuno, que incluye una estación sin tacc, cené en 8R. Me gustó mucho como estaba puesta la mesa (incluso festiva porque fue en diciembre), y la moza fue muy atenta. Pedí Tartar de atún que tardó más de 20 minutos en llegar a la mesa, algo que luego le comenté a Juan José para que pudieran mejorar ese aspecto del servicio; y un cerdo delicioso acompañado por batatas en cuña con una salsita picante que me encantó. No tuve espacio para el postre. Fue una excelente cena. Y lo mejor es que los precios son similares a los restaurantes de la zona (uno de los shoppings tiene una plaza de comidas enorme con restaurantes populares), lo cual es un importante valor agregado para que los locales se animen a comer en el Sheraton.

La habitación del Sheraton Asunción

Como parte de la remodelación del hotel, los cuartos no sólo recibieron un nuevo aspecto, también mejor equipamiento. Desde cafetera de cápsulas a una mullida bata, tienen plancha y tabla de planchar, así como un menú de almohadas mullidas en la enorme cama. Y la temperatura se puede manejar o incluso apagar el aire acondicionado, porque igualmente el ambiente se mantiene fresco. «Para hacer una operación sustentable nos ocupamos primero de lo más caro que es el manejo de la temperatura. El aire acondicionado genera huella de carbono y gasto eléctrico. Entonces lo medimos y adecuamos para que las habitaciones sean frescas –revela Barboza-. Ahora nos queda actualizar el sistema de aire acondicionado por equipos más eficientes».

Es verdad, y se lo comenté: no pude subir la temperatura del cuarto porque volvía siempre a 20 °C, así que terminé apagándolo. Pero como existe ese sistema de ventilación, ya que las ventanas de paneles de vidrio apenas se abren, no necesité de la refrigeración para estar confortable.
Otro fuerte del diseño de la habitación es que frente a la cama hay un sector especial a lo largo, que contiene espacio para colocar la valija, una mesa conteniendo el frigobar y que termina en un asiendo adosado a la pared, frente a cual hay una mesa. Es el sector ideal usarlo como estación de trabajo o para tomar el room service. Todo cómodo, funcional y cálido. «Tenemos detalles que generen mucho valor en tu estadía: si vienes por negocios, te damos rapidez y eficiencia, así como descanso en la tarde y la experiencia gastronómica del lugar. Si vienes por turismo, cultura, que la propietaria te cuente cosas y el significado de elementos propios del lugar», finaliza el gerente.


Pese a que dicen que el volumen es manejable, el hotel es grande, con amplios salones de reuniones, y otros más pequeños. Asimismo el Link at Sheraton se convirtió en dos espacios vidriados ubicados a un costado del hall del entrada, para ofrecer privacidad para trabajar pero también una conexión con el lobby, dentro de esta nueva política de plaza comunitaria. Vi a la gente manejarse muy cómoda en todo este gran ambiente, incluso los que se alojaban allí o visitantes, que tuvieron una mega fiesta en la terraza de la pileta a la que me hubiera encantado sumarme de lo bien que la estaban pasando.
Ah, los ascensores son de otro mundo, todo digital, incluso el tablero de comando. Me encanta que sea tan moderno. Me gustó la decoración en general, amable y cálida. Me contaron que reciben muchos viajeros argentinos y no sólo por negocios. Eso habla de la calidad del servicio. Y de una inmejorable ubicación. Para volver.

Ficha

Tipo de alojamiento: hotel 5 estrellas
Aspecto general: moderno y refinado.
Servicios: frigobar, smart TV, plancha y tabla, bata y cafetera para cápsulas. Mesa de trabajo y espacio para apoyar la valija integrados en un mismo sector.
Confort: cuarto amplio con una gran cama, baño de buen tamaño y espacio de relax con un sillón. Accesible.
Avances tecnológicos: ascensores digitales y con tarjeta para acceder al piso del cuarto. Falta mejorar el control del aire acondicionado.
Gastronomía: gourmet con toques locales.
Eventos: salones de diferente tamaño para usar en cualquier configuración.
Ubicación: óptima en la mejor zona de Asunción.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde VDH - Vida de hotel

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo